La tinta es uno de los insumos más sensibles al manejo y almacenamiento. Estos son los hábitos que alargan la vida de cada botella.
Temperatura
Guarda tus tintas en un lugar fresco, lejos de luz solar directa y de fuentes de calor.
Agitado
Agita bien antes de cada uso: los pigmentos pueden asentarse en el fondo del frasco con el tiempo.
Contaminación cruzada
Nunca regreses tinta sobrante al frasco original. Usa vasos desechables individuales por cliente.
Fechas de apertura
Marca la fecha en que abres cada frasco y llévale seguimiento a la vida útil recomendada por el fabricante.
Cinco hábitos simples, aplicados de forma consistente, hacen la diferencia entre una tinta que rinde y una que pierde saturación antes de tiempo.